Para miles de pequeños comerciantes, artesanos y prestadores de servicios básicos en Costa Rica, el Régimen de Tributación Simplificada (RTS) del Ministerio de Hacienda representa la puerta de entrada al mundo tributario formal: una forma de cumplir con las obligaciones fiscales sin necesidad de llevar contabilidad compleja, emitir facturas electrónicas individualizadas o calcular créditos y débitos de IVA mes a mes. Sin embargo, el Régimen Simplificado no es ideal para todos, y muchos contribuyentes se quedan en él más tiempo del conveniente, perdiendo la posibilidad de deducir gastos reales que en el Régimen Tradicional les reducirían significativamente su carga tributaria.
- Aplicable a: actividades con lista taxativa definida por Hacienda (pulperías, sodas, talleres artesanales, entre otras).
- Cálculo del impuesto: factores predeterminados aplicados sobre las compras del período.
- Ventaja: simplicidad administrativa; sin necesidad de contabilidad formal completa.
¿Cómo funciona el cálculo en el Régimen Simplificado?
En lugar de calcular el IVA como diferencia entre débito y crédito fiscal (como en el Régimen Tradicional), el RTS aplica un factor multiplicador predeterminado por Hacienda sobre el total de compras del trimestre. El resultado incluye tanto el IVA como el ISU correspondiente al período. El contribuyente declara trimestralmente mediante el formulario D-105.
Por ejemplo, para una pulpería con factor IVA de 0.131 y factor Renta de 0.057: si las compras del trimestre fueron de ₡2,000,000, el IVA a pagar sería ₡262,000 y el ISU sería ₡114,000. La simplicidad es evidente, pero nótese que esta cifra no tiene en cuenta los gastos reales de la empresa.
Cuándo el Régimen Simplificado deja de convenir: la trampa del crecimiento
El RTS pierde su ventaja comparativa cuando la empresa crece y sus compras y ventas aumentan significativamente, o cuando empieza a tener gastos deducibles importantes (como salarios, alquileres, publicidad) que en el Régimen Tradicional reducirían la base del ISU. Los criterios para evaluar si conviene migrar al Régimen Tradicional:
| Indicador | RTS puede convenir | Considerar migrar al Tradicional |
|---|---|---|
| Nivel de compras/ingresos | Bajos y predecibles | Crecimiento sostenido |
| Gastos deducibles | Pocos y pequeños | Significativos (planilla, alquileres) |
| Proveedores | Informales o pequeños | Empresas del Trégimen Tradicional |
| Clientes que exigen factura formal | Pocos (consumidor final) | Empresas corporativas o del Estado |
Preguntas frecuentes sobre el Régimen Simplificado en CR
¿Puedo emitir facturas electrónicas si estoy en el Régimen Simplificado?
Sí, pero con restricciones. Los contribuyentes del RTS pueden emitir tiquetes electrónicos simplificados (sin detalle de cliente) para la mayoría de sus ventas. Si un cliente corporativo le solicita una factura electrónica formal con su número de cédula jurídica, puede emitirla, pero el receptor del documento no podrá usar ese comprobante para deducir crédito fiscal del IVA, porque los contribuyentes del RTS no generan IVA deducible para sus compradores.
¿Puedo salir voluntariamente del Régimen Simplificado?
Sí. El contribuyente puede solicitar el traslado al Régimen Tradicional en cualquier momento, completando el proceso ante la Administración Tributaria de Hacienda. La migración es irrevocable durante un período de 3 años: una vez en el Régimen Tradicional, no puede regresar al Simplificado por ese tiempo mínimo. Esta restricción busca evitar que los contribuyentes cambien de régimen según su conveniencia trimestral.
¿Las importaciones para la actividad entran como "compras" para calcular el RTS?
Sí. Las importaciones directas de mercancía para la actividad comercial forman parte de la base de compras sobre la que se aplica el factor multiplicador del RTS. El valor a incluir es el costo de importación (precio + aranceles + flete y seguros), tal como aparece en la póliza de importación de EXONET o el documento de la aduana.
¿Listo para pasar al Régimen Tradicional? FacturaSimple te prepara
FacturaSimple te permite llevar la contabilidad y facturación electrónica del Régimen Tradicional desde cero, con toda la automatización que necesita una empresa costarricense en crecimiento.