Llevar una contabilidad ordenada no es solo una buena práctica administrativa, es una obligación legal ante la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT). Las MiPyMES y Trabajadores por Cuenta Propia (TCP) en Cuba deben cumplir con un rigor documental que, de ser ignorado, puede acarrear severas multas y auditorías desfavorables.
Los Libros Fundamentales
Dependiendo del régimen de tributación al que pertenezca su empresa (Régimen General o Simplificado), la ONAT exige mantener registros claros de todos los ingresos operativos y los gastos en los que incurre para sostener la actividad comercial. El libro de Registro de Ingresos y Gastos es el pilar central de cualquier auditoría fiscal, donde cada asiento debe estar respaldado por un comprobante legítimo.
- Registro de Ingresos y Gastos: Detalla cronológicamente el flujo de efectivo del negocio.
- Control de Inventarios: Indispensable para empresas dedicadas a la comercialización de bienes tangibles o manufactura.
- Nóminas y Salarios: Un registro oficial de las remuneraciones pagadas a su fuerza laboral, vital para los aportes a la seguridad social.
Digitalización de los Libros Contables
La modernización del sistema tributario cubano ha abierto las puertas a la contabilidad digital. Mantener estos libros físicos en papel no solo es propenso a pérdidas y deterioro, sino que dificulta la conciliación rápida a final de mes. Utilizar un software que genere estos reportes automáticamente con cada factura o gasto registrado no solo ahorra días de trabajo, sino que garantiza que las cifras estén matemáticamente cuadradas para el momento de presentarlas a la ONAT, eliminando el margen de error humano y evitando penalizaciones innecesarias.
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FacturaSimple automatiza los registros contables que exige la ONAT, generando libros listos para inspección.